Lidia Folgar nos habla de Productos Infantiles

¡Padres en apuros!

Hoy le damos la bienvenida a una excelente dietista-nutricionista, Lidia Folgar. Autora del libro “Aprender a comer solo”. Especialista en nutrición clínica y pediátrica. No se cansa de promocionar la salud y la alimentación saludable mediantes redes sociales. Pero sobretodo se centrada en la educación alimentaria en la etapa infantil. Así pues, aprovechando que estás por aquí Lidia, vamos a hacerte algunas preguntas sobre el etiquetado nutricional en productos infantiles.

Muchas veces se opta por los preparados nutricionales infantiles (“los potitos”) en vez de prepararlos en casa. ¿Es “pecado” darles a nuestros hijos estos productos en vez de hacerlos nosotros?

No es pecado, pero si nuestro objetivo es que en unos meses estén comiendo la misma comida que el resto de la familia, cuanto más parecida le ofrezcamos la comida a lo que comen el resto de los comensales desde el principio y cuantas menos transiciones, mejor.

Los potitos no se parecen al sabor real de los alimentos que van a comer después y además, llevan distintos sabores mezclados. Al final, los bebés no saben a qué sabe un brócoli, a qué sabe el pollo o qué sabe la patata. Ni siquiera es necesario dar alimentos triturados por norma a partir de los 6 meses, se puede aplicar el Baby-led Weaning que es el tema que trato en mi libro “Aprender a comer solo”.

¿En qué debo fijarme cuando compro un producto de alimentación infantil (cereales, lácteos, productos cárnicos, etc.)?

Debes fijarte en que no se comercialice como especial para niños (salvo la leche de fórmula en bebés menores de un año que no toman pecho), cuanto menos procesado, mejor. Sin azúcares añadidos, sin sal o con poca sal y con grasas de buena calidad.

¿Qué productos son los que nos engañan más, y por tanto, de los que más debo desconfiar?

Los productos que tienen alegaciones alimentarias en portada o que destacan su contenido en vitaminas o minerales. Aquellos que tienen sellos de Asociaciones Sanitarias o que tienen personajes famosos o de dibujos animados en portada. Y también los que llevan algún regalo con su compra.

¿Qué consejos nos darías cuando vamos a hacer la compra para nuestros hijos? ¿y en general para el resto de la familia?.

Primero, ir con la lista de la compra hecha.

Después, que en el carro la mayor proporción sea de alimentos de origen vegetal: frutas y verduras frescas, legumbres, frutos secos… No comprar alimentos procesados o que sean mínimamente procesados.

Es decir, que en la lista de la compra no haya salchichas, refrescos, zumos, pizzas, hamburguesas, nuggets, varitas de merluza rebozadas congeladas, San Jacobos, croquetas congeladas, dulces, bollos, cereales azucarados, galletas, embutidos, lácteos azucarados… Sino que haya alimentos de verdad, comida.

Cuántas veces hemos oído “Déjales, son niños”… ¿Se deben permitir el consumo de refrescos, bollería o alimentos ultraprocesados a los niños?

Las preferencias alimentarias se adquieren en la primera infancia. Muy especialmente en los tres primeros años de vida. Si a esas edades sus paladares están acostumbrados a sabores azucarados y muy salados, demandarán esos sabores en la edad adulta. Justamente, como son niños, en edad de establecimiento de hábitos y edad de crecimiento, es cuando más importante es llevar una alimentación saludable, ya que están sentando las bases de su futuro y programando” su salud adulta.

• No se trata de prohibirles, pero somos los adultos los que siempre le ofrecemos iniciándoles en el hábito y se trata de no ofrecerles, para luego no tener que prohibirles •

¿Cómo conseguimos eliminar eficientemente de la alimentación de nuestros hijos estos productos malsanos?

Lo primero es predicar con el ejemplo. Que la alimentación saludable sea la norma en casa, lo natural y que en casa no haya productos procesados. Lo segundo es que cuantas menos horas pasen viendo la televisión u otras pantallas, mejor. Tenemos que supervisar que no tengan acceso (o el mínimo) a la publicidad, con especial cuidado con los canales “infantiles” que son los que más publicidad de comida basura emiten.


Muchas gracias por tu colaboración Lidia. Espero que los padres/abuelos/tutores o cualquier responsable de la educación alimentaria de un niño haya tomado nota. Y a partir de aquí, se sea un poco más consciente de la importancia del cómo alimentar desde un inicio.

Podemos seguir sus pasos y enterarnos de los cursos que realiza mediante la web de Lidia Folgar y de todas sus redes sociales como su perfil en Instagram, tu cuenta en Twitter o su página en Facebook.

No dejéis nunca de informaros de la mano de un buen profesional como ella.

Dietista-Nutricionista especializada en Diabetes, Embarazo, Lactancia, Alimentación Complementaria y Nutrición Infantil. Podeis contactar conmigo a través de: sheilaameladn@gmail.com 617 173 112 Facebook: Sheila Amela Nutricionista

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Sheila Amela Nutricionista